Calcular Electrolitos Perdidos al Sudar (por Deporte e Intensidad)

Estima cuánto sodio, potasio, magnesio y calcio pierdes durante el ejercicio según tu peso, duración, intensidad y temperatura. Rehidratación personalizada al instante.

Introduce tu peso y la duración del ejercicio para calcular pérdida de electrolitos.

¿Te ha servido esta herramienta?

¿Entrenas con datos?

OCC centraliza métricas de rendimiento, nutrición y recuperación en un solo panel

Descubre OCC →

¿Necesitas algo más que esta herramienta? OCC te lo monta

No vendemos software de terceros: somos el equipo que ejecuta. Escríbenos por WhatsApp y te conectamos con el especialista o construimos lo que necesites.

Calculadora a medida para tu negocio

¿Esta no encaja exacto con lo que necesitas? Te construimos una herramienta interna o pública específica.

Calculadora a medida →
Profesor particular (matemáticas, idiomas, oposiciones)

Conectamos con profesores verificados de selectividad/EBAU, oposiciones y reciclaje profesional.

Profesor particular →

¿Para qué sirve esta calculadora de electrolitos?

KeyFact: el sudor humano contiene entre 30 y 80 mmol/L de sodio (690–1.840 mg/L), lo que lo convierte en la principal fuente de pérdida mineral durante el ejercicio físico, según el panel NDA de la EFSA (2011).

Esta calculadora te permite cuantificar exactamente los electrolitos que pierdes sudando en función de tu perfil y las condiciones del ejercicio. No todos sudamos igual: un ciclista de 90 kg entrenando 90 minutos a 30 °C puede perder más de 2,5 litros de sudor — lo que equivale a más de 1.700 mg de sodio, cantidad equivalente a la recomendación diaria completa de la OMS en condiciones normales.

Conocer tu pérdida real de electrolitos es clave para:

  • Evitar la hiponatremia del ejercicio (bajada peligrosa de sodio en sangre), que ocurre cuando se repone agua sin sales — especialmente frecuente en maratones y triatlones.
  • Prevenir los calambres musculares asociados a deficiencia de sodio, magnesio o potasio durante el esfuerzo prolongado.
  • Planificar la estrategia de rehidratación durante pruebas de resistencia según la guía de la ACSM (American College of Sports Medicine).
  • Ajustar la ingesta de bebidas isotónicas, sales de rehidratación oral o alimentos ricos en potasio tras el entrenamiento.

Cómo usar esta calculadora paso a paso

1. Introduce tu peso corporal en kg. El peso es el principal determinante del volumen absoluto de sudoración — una persona de 90 kg genera más calor metabólico que una de 60 kg para el mismo trabajo mecánico.

2. Selecciona el sexo biológico. Las mujeres tienden a sudar menos que los hombres (menor tasa de sudoración por unidad de masa corporal) aunque la variación individual es grande. La calculadora aplica los valores medios poblacionales de referencia.

3. Indica la duración en minutos. La tasa de sudoración es aproximadamente constante durante el ejercicio estable en estado estacionario. Para ejercicios con cambios de intensidad (interválico, HIIT), usa la intensidad media.

4. Elige la intensidad del ejercicio. La tasa de referencia va desde 0,5 L/h (reposo activo) hasta 2,2 L/h (triatlón en calor). Estas cifras están basadas en los rangos publicados por Shirreffs y Sawka (2011) en el British Journal of Sports Medicine.

5. Ajusta la temperatura ambiente. Por encima de 25 °C, la sudoración puede aumentar un 30–60% respecto a condiciones templadas. En ambientes con alta humedad relativa (>80%), la evaporación es ineficiente y el cuerpo compensa sudando aún más.

Ejemplos resueltos de pérdida de electrolitos

Ejemplo 1: Carrera 10 km (45 min, hombre 75 kg, 22 °C)
Tasa de sudoración: ~0,9 L/h × 0,75 h = 0,68 L
Sodio perdido: 0,68 × 40 mmol/L × 23 mg/mmol = 625 mg
Potasio perdido: 0,68 × 5 × 39 = 133 mg
Conclusión: un vaso de bebida isotónica (500 mL + 500 mg Na) repone suficiente.

Ejemplo 2: Maratón (3h 30min, mujer 62 kg, 18 °C)
Tasa ajustada: ~1,2 L/h × 3,5 h = 4,2 L de sudor
Sodio perdido: 4,2 × 40 × 23 = 3.864 mg
Pérdida de peso corporal: 4,2/62 = 6,8% → zona de riesgo de rendimiento severo
Conclusión: estrategia de rehidratación con bebidas con sal es imprescindible; agua sola provocaría hiponatremia.

Ejemplo 3: Clase de Pilates (60 min, hombre 80 kg, 21 °C)
Tasa: 0,5 L/h × 1 h = 0,5 L
Sodio: 460 mg. Pérdida de peso: 0,6%.
Conclusión: el agua sola es suficiente para esta actividad. No es necesaria bebida isotónica.

Electrolitos en España: normativa de bebidas deportivas y etiquetado

La regulación de las bebidas para deportistas en España está armonizada a nivel europeo mediante el Reglamento (UE) nº 609/2013 sobre alimentos para usos nutricionales especiales y el Reglamento Delegado (UE) 2016/128. Para que una bebida pueda etiquetarse como "bebida isotónica para deportistas", debe contener entre 460 y 1.150 mg de sodio por litro y tener una osmolalidad entre 200 y 330 mOsm/kg — valores que la hacen isotónica respecto al plasma sanguíneo (275–295 mOsm/kg).

La AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición) publica las ingestas dietéticas de referencia para la población española, que para electrolitos en adultos son: sodio 2.000 mg/día (equivalente a 5 g de sal), potasio 3.500 mg/día, magnesio 375 mg/día y calcio 1.000 mg/día. En condiciones de ejercicio intenso prolongado, las pérdidas por sudor pueden superar la mitad de estas referencias diarias en una sola sesión.

A diferencia de otros países europeos, España no tiene una guía oficial específica para rehidratación deportiva más allá de los valores EFSA. Las recomendaciones más usadas por dietistas-nutricionistas deportivos en España se basan en el consenso de la Sociedad Española de Medicina del Deporte (SEMED) y la Academia Española de Nutrición y Dietética (ACCA), que aplican los criterios de la ACSM con adaptaciones para el clima mediterráneo.

En comparación, Reino Unido (BASES), Francia (INSEP) y Alemania (DOSB) tienen protocolos nacionales más detallados para deportistas de alto rendimiento. La diferencia práctica más importante es el umbral de deshidratación tolerable antes de recomendar ingesta activa: mientras la ACSM marca el 2% de pérdida de peso corporal, algunas guías europeas son más conservadoras y marcan el 1,5%.

Comparativa: agua, bebida isotónica y sales de rehidratación oral

Agua sola: adecuada para actividades <60 minutos a intensidad baja-moderada con pérdida de sudor <1 L. El problema: diluye la natremia sin reponer el sodio perdido — riesgo de hiponatremia en esfuerzos largos.

Bebidas isotónicas comerciales (Aquarius, Gatorade, Powerade): contienen ~500 mg Na/L, ~150 mg K/L, azúcares (40–80 g/L). Indicadas para ejercicios de 60–90 minutos o más. Su osmolalidad (≈300 mOsm/kg) facilita la absorción intestinal. Desventaja: coste, azúcares añadidos y frecuentemente insuficiente sodio para sudadores muy intensos.

Sales de rehidratación oral (SRO, formato OMS): contienen 2,6 g NaCl + 1,5 g KCl + 2,9 g citrato Na + 13,5 g glucosa por litro. Formuladas para rehidratación clínica (gastroenteritis, golpe de calor). Osmolalidad ≈245 mOsm/kg. Excesivas para ejercicio rutinario pero óptimas para eventos de ultra-resistencia o recuperación post-hospitalaria.

Electrolitos en polvo o pastillas (SaltStick, Precision Hydration, LMNT): permiten personalizar la concentración de sodio (200–1.000 mg por dosis). Ideales para atletas que conocen su tasa de sudoración individual. Coste más elevado pero máxima flexibilidad. Ver también la calculadora de agua diaria para coordinar hidratación total.

Limitaciones de la calculadora

Esta herramienta usa valores medios poblacionales de concentración de electrolitos en sudor. La variabilidad individual es grande: la concentración de sodio en sudor puede oscilar entre 200 y 2.000 mg/L entre diferentes personas — variación de casi 10 veces. Factores que no captura el modelo:

  • Aclimatación al calor: tras 10–14 días de entrenamiento en calor, la concentración de sodio en sudor baja un 30–40% (el cuerpo aprende a retener más sodio).
  • Estado de forma: los atletas entrenados sudan antes pero de forma más eficiente (más diluido). Los no entrenados sudan menos volumen pero con mayor concentración de electrolitos.
  • Genética: existe una variante genética del gen CFTR (relacionado con la fibrosis quística) que en heterocigotos produce sudor significativamente más salado.
  • Medicación: diuréticos, betabloqueantes y anticolinérgicos alteran la tasa de sudoración.
  • Estado de hidratación previo: comenzar deshidratado reduce la tasa de sudoración absoluta.

Para obtener tu tasa personal de sudoración, pésate desnudo antes y después del ejercicio sin beber: cada 1 kg perdido = ≈1 L de sudor. Repetido en varias condiciones, te dará un perfil individualizado mucho más preciso.

Por qué el sodio no es el villano: el contexto deportivo del mineral más perdido

Existe una paradoja nutricional que pocas calculadoras explican: el mismo sodio que la OMS recomienda limitar a 2.000 mg/día para la población general se convierte en un mineral crítico que puede falvar vidas durante el ejercicio prolongado. El Journal of the American Medical Association (JAMA) documentó varios casos de muerte por hiponatremia del ejercicio en maratones populares — todos por beber agua en exceso sin reponer sodio.

El mecanismo es el siguiente: durante un maratón o triatlón de varias horas, el corredor pierde grandes cantidades de sodio por el sudor. Si repone el líquido solo con agua (hipotónica), la concentración de sodio en sangre cae. El cerebro, sensible a la osmolalidad, detecta que está en un entorno hipo-osmótico y puede desarrollar edema cerebral — el mismo mecanismo que la intoxicación hídrica. Los síntomas son inespecíficos (náuseas, confusión, cefalea) y a menudo se confunden con agotamiento o golpe de calor, retrasando el diagnóstico correcto.

La solución no es beber menos, sino beber bebidas con sodio cuando la actividad supera los 60–90 minutos, especialmente en calor. El consenso actual de la ACSM (2023 Position Stand) recomienda 300–600 mg de sodio por hora de ejercicio como rango general, ajustable a la tasa de sudoración individual. Ver también la calculadora de VO2max para contextualizar tu nivel de condición física.

Preguntas frecuentes sobre electrolitos y sudoración

¿Cuánto sodio se pierde al sudar?
La concentración media de sodio en el sudor es de unos 40 mmol/L (≈920 mg/L), aunque la variación individual va de 230 mg/L (sudadores diluidos) hasta 1.840 mg/L (sudadores salados). En una hora de ejercicio moderado con sudoración de 1 L, la pérdida típica es de 600–1.000 mg de sodio.

¿Debo tomar bebida isotónica siempre que hago deporte?
No. Para actividades de menos de 60 minutos a intensidad baja-moderada, el agua sola es suficiente. La bebida isotónica es especialmente útil cuando el ejercicio supera 90 minutos, hay calor intenso o la actividad genera más de 1–1,5 L de sudoración estimada. Para entrenamientos cortos, aporta calorías innecesarias (bebidas isotónicas comerciales suelen tener 50–80 kcal por 500 mL).

¿Los calambres siempre son por falta de magnesio?
Es un mito muy extendido. La evidencia actual sugiere que los calambres musculares durante el ejercicio están más relacionados con fatiga neuromuscular y deficiencia de sodio que de magnesio. Un estudio de 2019 en el Journal of Athletic Training encontró que la suplementación con sodio redujo los calambres significativamente, mientras que el magnesio no mostró efecto claro. No obstante, en deficiencias crónicas de magnesio (frecuentes con dieta pobre en vegetales), la suplementación puede ayudar.

¿Qué es la hiponatremia del ejercicio?
Es la bajada de la concentración de sodio en sangre por debajo de 135 mmol/L como consecuencia de beber demasiada agua sin sodio durante el ejercicio prolongado. Es más frecuente en pruebas de ultra-resistencia (maratón, ironman, ultratrail) y en corredores lentos que pasan más horas en carrera y beben en exceso en los avituallamientos. Los síntomas van de náuseas y confusión hasta convulsiones y coma en casos severos. Es una emergencia médica que se trata con soluciones salinas hipertónicas, no con más agua.

¿Con qué alimentos puedo reponer electrolitos de forma natural?
Para el sodio: alimentos salados (frutos secos salados, queso, aceitunas) o simplemente añadir sal a la comida post-entrenamiento. Para el potasio: plátano (358 mg/100g), aguacate (485 mg/100g), patata cocida (379 mg/100g), espinacas (466 mg/100g). Para el magnesio: semillas de calabaza (592 mg/100g), almendras (270 mg/100g), legumbres. Para el calcio: lácteos, almendras, brócoli, tofu. Una comida post-entrenamiento completa con estos alimentos suele reponer los electrolitos sin necesidad de suplementos.

¿Mis datos se almacenan?
No. Todo el cálculo ocurre en tu navegador con JavaScript local. Ningún dato (peso, duración, resultado) se transmite a servidores externos ni se almacena. Puedes usar esta herramienta sin preocuparte por tu privacidad.

Revisado por Javier Andreo

Fundador de OCC · Actualizado: Mayo 2026